Ver a John pasar de la ilusión al desconsuelo en Adiós, mi esposa tentadora es desgarrador. Creyó que la lencería era para él, pero descubrir que Eva la guardaba para su amante Phil le rompe el corazón. La escena donde llora leyendo la nota es pura tragedia. ¡Qué final tan cruel para un hombre que solo quería recuperar a su familia!