Ver a Héctor en la silla de ruedas al principio del video me rompió el corazón, pero la escena del accidente es aún más desgarradora. La forma en que Abogada de divorcios quiere divorciarse entrelaza el pasado feliz con la tragedia actual es magistral. La chica durmiendo junto al oso de peluche y él observándola desde lejos muestra un amor tan puro y doloroso. El final en el hospital, con ambos heridos y separados por el destino, deja una sensación de impotencia absoluta. Una historia de amor trágico que te hace llorar sin control.