La escena inicial donde él la lleva en brazos crea una expectativa romántica que se rompe brutalmente con la llegada del segundo hombre. La tensión en la mirada de la protagonista al ser abrazada por su nuevo interés, mientras el primero observa impotente, es cine puro. En Abogada de divorcios quiere divorciarse, estos silencios cargados de emociones no dichas valen más que mil diálogos. La química entre los tres actores eleva un conflicto clásico a otro nivel, dejándote con ganas de saber quién ganará su corazón.