La tensión en Abogada de divorcios quiere divorciarse es insoportable. Ella entra con elegancia, él la observa con frialdad, pero cuando sus labios se encuentran, el tiempo se detiene. Los amigos alrededor quedan boquiabiertos, como si hubieran visto un fantasma. La química entre ellos es eléctrica, y cada mirada dice más que mil palabras. Escenas así hacen que no puedas dejar de ver ni un segundo.