La tensión en esta mesa es tan densa que se puede cortar con un cuchillo. Ver a la protagonista despertar confundida y luego enfrentarse a esa familia en Abogada de divorcios quiere divorciarse es puro drama. La mirada de la suegra lo dice todo: juicio silencioso y desaprobación total. Me encanta cómo la serie maneja estos momentos de incomodidad social donde nadie dice lo que realmente piensa, pero todos lo gritan con los ojos. ¡Qué manera de empezar el día!