La tensión en este episodio de Abogada de divorcios quiere divorciarse es palpable desde el primer segundo. Ver a los padres cargar con el hijo borracho mientras la esposa observa con frialdad rompe el corazón. La escena dentro del coche, con la madre llorando en silencio y el padre conduciendo con rabia contenida, muestra una dinámica familiar tóxica pero muy real. No hacen falta gritos para sentir el dolor de una familia que se desmorona por dentro.