Ver a Mariana luchando por sus hijos mientras el casero Carlos Ruiz la acosa es desgarrador. La escena donde los niños devuelven el prendedor al noble revela un pasado oculto lleno de dolor. En (Doblado) Mis ojos en tus manos, la tensión entre la pobreza y la realeza está magistralmente construida. La actuación de los niños transmite una inocencia rota que duele en el alma.