La tensión en la corte es insoportable cuando el gobernador sentencia sin pruebas. Ver a la madre proteger a sus hijos mientras la acusan de ciega y ladrona duele en el alma. Justo cuando la injusticia parece ganar, la llegada del emperador cambia el aire. En (Doblado) Mis ojos en tus manos, la mirada de él al reconocerla promete que la verdad saldrá a la luz. ¡Qué final tan esperado!