¡Qué tensión en esta escena! La acusación de intentar matar a los hijos del príncipe es brutal. Mariana pasa de la arrogancia a la súplica en segundos, y la frialdad de Su Alteza Real al sentenciarla a la esclavitud en Puerto del Norte es escalofriante. Verla siendo arrastrada por los guardias mientras grita piedad es un momento clave en (Doblado) Mis ojos en tus manos. La actuación transmite perfectamente la desesperación y el arrepentimiento tardío.