La tensión entre ellos es eléctrica desde el primer segundo. Ese beso apasionado en el baño no fue solo deseo, fue una explosión de emociones reprimidas. Pero cuando la escena cambia al orfanato y vemos a la mujer con los niños, todo cobra otro sentido. ¿Qué secreto oculta? La narrativa de Amor mientras crece el odio juega con nuestros sentimientos, haciéndonos dudar de quién es la víctima y quién el villano. La actuación de ella transmite dolor y fortaleza a la vez. ¡No puedo dejar de verla!