La tensión entre ellos es insoportable. Comienza con un gesto de caballero al ponerle los zapatos, pero la atmósfera cambia drásticamente en el pasillo. La coreografía de sus miradas y la forma en que él la acorrala contra la pared muestran un deseo reprimido que finalmente estalla. Ver cómo la lleva en brazos al final es el cierre perfecto para esta escena llena de química en Amor mientras crece el odio.