La tensión entre los dos protagonistas en Amor en peligro es palpable desde el primer segundo. Ese pañuelo flotando en el río no es solo un objeto, es el símbolo de un secreto que los une y los separa. Un mes después, caminar juntos por el pasillo con esa mirada cómplice dice más que mil palabras. Y cuando ella aparece con los osos de peluche... ¡el corazón se me encoge! La dirección sabe cómo usar los silencios y los detalles para construir una historia de amor prohibido que te deja sin aliento.