La tensión en esta escena de Amor en peligro es insoportable. Ver cómo la chica enciende el incienso frente a la lápida mientras los hombres observan con tanta seriedad me puso la piel de gallina. La mirada de él al final lo dice todo: hay secretos que pesan más que el tiempo. Un drama visualmente impecable y emocionalmente devastador.