La escena en el cementerio bajo la lluvia es desgarradora. Ver a la protagonista arrodillada en el barro, completamente empapada y llorando frente a la tumba de An Yao, rompe el corazón. La frialdad del hombre de negro contrasta brutalmente con su dolor. Justo cuando pensaba que había redención en Amor en peligro, él la estrangula en el hospital. ¡Qué giro tan oscuro y perturbador! La tensión es insoportable.