La escena de estrangulamiento en Amor en peligro me dejó sin aliento. La actuación de la mujer transmite un miedo real que te hace querer gritar desde la pantalla. Es increíble cómo la dinámica de poder cambia tan rápido en esta serie. Ver a Raúl Gil entrar justo en ese momento fue el clímax perfecto. Definitivamente, esta trama no decepciona.