La atmósfera de ¡Querido, yo también te engañé! es simplemente electrizante. La escena donde ella restaura la pintura mientras él la observa con esa mezcla de deseo y sospecha crea una tensión sexual increíble. Los flashbacks de la boda contrastan perfectamente con la frialdad actual de su relación. Me encanta cómo cada mirada y cada toque accidental cuenta más que mil palabras. Definitivamente, ver esto en netshort fue una gran decisión para disfrutar de este drama visual.