Ver a Pedro entregarle el certificado de propiedad del hotel a su pareja es el gesto más dulce. La química entre ellos en la cocina mientras preparan fideos es adorable, y la conversación sobre tener una hija muestra un futuro lleno de amor. Escenas como estas en (Doblado)Amor en invierno: destino en el gran hotel hacen que el corazón se derrita. La forma en que él cocina para ella y bromean sobre sus futuros hijos demuestra una conexión profunda y genuina que es un placer de ver en pantalla.