Ver a Rosa Fernández en el asiento trasero de ese coche de lujo, sosteniendo su certificado de matrimonio con una mezcla de incredulidad y resignación, es puro drama. La tensión entre ella y el Sr. Díaz es palpable; él quiere cercanía, ella mantiene la distancia protocolaria. La llegada a la mansión y la presentación a los sirvientes como 'Señora Díaz' elevan la apuesta. Me encanta cómo (Doblado)Amor en invierno: destino en el gran hotel maneja estos momentos de incomodidad social con tanta elegancia. ¡Quiero ver cómo evoluciona esta relación forzada!