La tensión en el sofá es palpable cuando Rosa Fernández es señalada como la 'otra', pero la verdadera historia parece estar en los ojos de la madre. Al mencionar el cumpleaños de su hija biológica, el ambiente cambia drásticamente. Es fascinante ver cómo en (Doblado)Amor en invierno: destino en el gran hotel se manejan estas capas de engaño y dolor familiar con tanta sutileza. La propuesta de celebrar en el hotel suena más a una trampa que a una fiesta.