¡Qué tensión! Ver a Rosa siendo manipulada por sus compañeros de trabajo da escalofríos. La escena donde planean drogarla y humillarla frente a sus padres es brutal. Me encanta cómo en (Doblado)Amor en invierno: destino en el gran hotel muestran esta dualidad entre la fachada elegante del hotel y la podredumbre moral de sus empleados. El brindis final con esa sonrisa malvada es el colmo de la maldad.