¡Qué escena tan increíble! Ver al padre sosteniendo todas esas pelotas de colores con una calma absoluta mientras todos miran con la boca abierta es puro cine. La tensión entre el chico de la bandana y el protagonista se siente en el aire. Cuando las pelotas caen y él dice que los autos brillan en la pista, te das cuenta de que no es solo un juego, es una declaración de intenciones. (Doblado) Este chofer es imparable tiene ese toque de drama familiar y acción que engancha desde el primer segundo. El niño defendiendo a su papá le da un toque emocional que no esperaba. ¡Quiero ver esa carrera ya!