La tensión en la pista mojada es insoportable. Ver a Gael Rivas acelerar a fondo sin levantar el pie del acelerador, incluso en la curva más peligrosa, demuestra una locura controlada que deja a todos boquiabiertos. La escena del coche volando sobre el asfalto es pura adrenalina cinematográfica. En (Doblado) Este chofer es imparable, la edición corta entre los rostros aterrados de los rivales y la maquinaria del motor crea un ritmo frenético que te hace gritar frente a la pantalla. ¡Qué final tan épico!