La tensión entre Gael Rivas y su padre es palpable desde el primer abrazo. Ver cómo Nico sonríe mientras los adultos cargan con años de silencio duele en el alma. La revelación del cambio de nombre hace 16 años no es solo un giro, es una herida que nunca cerró. En (Doblado) Este chofer es imparable, cada mirada dice más que mil palabras. La chaqueta blanca de Gael no lo protege del dolor, solo lo hace más visible. ¿Podrá una familia rota volver a armarse cuando el rencor aún late bajo la piel?