La tensión es insoportable desde el primer segundo. Verlo romper esa carta con tanta rabia mientras el reloj avanza implacable me puso los nervios de punta. La escena en el coche, con ese conductor misterioso acelerando sin piedad, eleva la urgencia a otro nivel. Corriendo por el aeropuerto como un loco, su desesperación por alcanzarla antes de que sea tarde es palpable. En medio de este caos emocional, la trama de ¿Crees que soy tonta por amor? encaja perfectamente con esta lucha contra el destino. Ese final abierto en la fila de seguridad me dejó con el corazón en la mano, necesito saber si llegó a tiempo para evitar el error más grande de su vida.