La tensión entre el joven oficial y el anciano en silla de ruedas es palpable. Ese sobre sellado y la foto revelada cambian todo el rumbo de la conversación. Me encanta cómo Resulta que soy un Maestro Invencible maneja estos giros dramáticos sin avisar. La escena final en el dormitorio oscuro añade un toque de suspense perfecto. ¡No puedo esperar al siguiente episodio!