La escena de rodaje de Mi guardaespaldas es el gran jefe es pura emoción. La actriz en hanfu muestra una angustia tan real que duele verla, mientras el actor en el suelo transmite un dolor silencioso pero intenso. La química entre ellos es eléctrica, incluso con el equipo técnico alrededor. El director parece obsesionado con cada detalle, y se nota en la calidad visual. Este drama promete romper corazones y récords de audiencia. ¡No puedo esperar a ver más!