La escena de la audición en Mi guardaespaldas es el gran jefe es pura tensión. El director parece furioso mientras Ana intenta calmar las aguas. La actriz sentada observa todo con una mirada que lo dice todo. La llegada de Carlos Ortiz cambia el ambiente, pero la verdadera drama está en los silencios y las miradas entre los personajes. ¡Qué manera de construir expectativa!