La tensión en esta escena es insoportable. Ver a la protagonista en pijama enfrentándose a esa intrusa tan elegante duele, pero su reacción al tocar el abdomen del chico demuestra que no se va a quedar callada. Ese momento de intimidad interrumpida y la posterior entrega del medicamento cambian todo el dinamismo. Es exactamente el tipo de drama emocional y venganza sutil que hace que Después de renacer, destrocé al canalla sea tan adictiva. La química entre ellos es innegable a pesar del conflicto.