Él corre, levanta, abraza, llora en silencio… y luego, en el hospital, sostiene su mano como si fuera la última cuerda. El contraste entre su elegancia y su desesperación define *Amar u odiar*: el amor no siempre es suave; a veces llega con manchas de sangre y zapatos desatados. 💔 Un corto que te deja sin aliento… y con ganas de reescribir el final.
La chica con la camisa a rayas, con las manos apretadas contra el vidrio, grita en silencio mientras el mundo se derrumba afuera. Esa escena —el rojo de la luz de freno, sus lágrimas, la inmovilidad— es pura tensión cinematográfica. Amar u odiar no es solo un título; es el pulso de cada segundo. 🩸 #CortoQueDuele