¿Qué dice más: la foto de boda enmarcada o la caja con el collar que él saca con dedo vendado? En Amar u odiar, los objetos hablan cuando las personas callan. Ella en la cama, él en la oscuridad… el amor no se fue, solo se volvió invisible 💔. ¡Qué buena dirección de detalles!
En Amar u odiar, cada mirada de él hacia ella en la cama es un puñal envuelto en seda. La tensión no está en los gritos, sino en el gesto de soltar su mano al salir… y en cómo vuelve a casa para acariciar una foto antigua con whisky en la mano 🥃. El dolor no se dice, se respira.