¡Qué tensión! El hombre serio, vestido de traje negro, avanza como un juicio viviente, mientras el otro se retuerce en los escalones verdes, nervioso, fingiendo indiferencia. La tumba dice «Zhou Hai», pero ¿quién está realmente muerto? En *Amar u odiar*, hasta las sombras tienen agenda. 😳
Zhou Hai descansa en el sofá, con los ojos abiertos como si su alma aún no hubiera partido. Luego, en la tumba, con incienso rojo y una foto que lo observa… ¿Es él quien visita a sí mismo? El otro, con chaqueta estampada, oculta risa y culpa entre los cipreses. Amar u odiar se decide en un parpadeo. 🕯️