Lo que empieza como una súpula de ayuda se convierte en un linchamiento público. La gente gritando que se quede en casa si está enferma es hipócrita. En ¡Vuelve el Doctor Proscrito! la psicología de masas está muy bien retratada. Todos se vuelven contra él cuando ven una oportunidad de ganar algo.
La cámara grabando cada segundo de la humillación de Navarro es clave en esta historia. La periodista sonríe mientras lo destruye. En ¡Vuelve el Doctor Proscrito! se muestra cómo la tecnología y los medios pueden ser armas letales. No hay escape para el doctor en su propia puerta.
Navarro se niega a ceder al chantaje emocional, y eso lo hace más humano. La periodista insiste en que debe donar, ignorando su derecho a decir no. ¡Vuelve el Doctor Proscrito! es un estudio de carácter fascinante sobre un hombre que intenta hacer lo correcto en un mundo corrupto.
El ruido y el caos de la escena son abrumadores. Todos hablan a la vez, nadie escucha a Navarro. En ¡Vuelve el Doctor Proscrito! la dirección de sonido ayuda a sentir la asfixia que vive el protagonista. Es una escena claustrofóbica aunque sea al aire libre.
Los pacientes se presentan como víctimas indefensas pero son agresivos. Exigen la vida de Navarro como si fuera suya. En ¡Vuelve el Doctor Proscrito! se invierten los roles: el salvador es ahora el villano. La complejidad moral de los personajes es lo mejor de la serie.