Ver a Lin Dong recuperar su dignidad, aunque sea en otra época, es muy catártico. Después de que le tiraran la ropa y lo echaran a la calle, verlo interactuar con la realeza es un cambio de estatus brutal. La narrativa de (Doblado) El despedido que enamoró a la Emperatriz sabe cómo darle al espectador lo que quiere.
A pesar de que él cae como un saco de papas en el agua, la mirada que se cruzan es eléctrica. Ella pasa del miedo a la curiosidad en un segundo. Esos pequeños matices en la actuación hacen que quieras ver más de su relación en (Doblado) El despedido que enamoró a la Emperatriz.
Nada sale como lo planea Lin Dong, desde perder su trabajo hasta activar el reloj sin querer. Ese caos inicial es lo que hace la trama tan dinámica. No hay un momento aburrido, todo es acción y emoción pura desde el primer minuto de (Doblado) El despedido que enamoró a la Emperatriz.
La actuación del jefe es tan buena que dan ganas de entrar en la pantalla y darle un puñetazo. Su arrogancia al despedir a Lin Dong y tratarlo como basura hace que la caída posterior del protagonista sea aún más satisfactoria. Es el tipo de villano que necesitas odiar para disfrutar la venganza en (Doblado) El despedido que enamoró a la Emperatriz.
La escena del viaje en el tiempo es hilarante. Imagina activar un dispositivo futurista y terminar cayendo de lleno en una bañera real. La cara de sorpresa de la Emperatriz y la torpeza de Lin Dong crean una química instantánea. Definitivamente, este malentendido es el mejor comienzo posible para (Doblado) El despedido que enamoró a la Emperatriz.