Ethan vivió como un simple granjero, creyéndose inútil. En un torneo, entró con una vieja horca… que ocultaba un poder divino. Tras ser humillado, liberó una fuerza imposible y aplastó a todos. Así despertó su verdadero origen y pasó de despreciado a leyenda… iniciando un camino que lo llevaría hasta los dioses.