Ese tipo con capa de piel y armadura plateada tiene una presencia que impone respeto. Su mirada fija, su puño cerrado, su voz ronca al hablar... todo en él dice
Ver al rey herido siendo ayudado por su hija y el rubio mientras el joven con el tridente observa en silencio es desgarrador. La tensión en Un golpe en modo dios se siente en cada mirada. El arena mojada, las armaduras brillantes y ese tridente clavado como símbolo de poder roto... todo grita conflicto familiar y político. No hace falta diálogo para sentir el dolor.