La tensión en este episodio de Mi esposo inútil, el arma perfecta es insoportable. El científico calvo, con esa sonrisa perturbadora, demuestra que la ciencia puede ser más peligrosa que cualquier arma. La escena donde la agente es lanzada contra la pared y escupe sangre me dejó sin aliento. La coreografía de la pelea final entre él y el protagonista es brutal y realista. Se nota que el presupuesto se fue en efectos prácticos y no solo en efectos digitales. La atmósfera industrial del almacén añade un toque de frialdad que combina perfecto con la falta de empatía del villano. Definitivamente, ver esto en la aplicación netshort fue una experiencia inmersiva total.