Ignorando las advertencias de Jake Moore, el capataz Sam Brown desató una masacre de serpientes en la mina de oro. La venganza fue inmediata y letal, una plaga de reptiles invadió el campamento. Tras abandonar a sus hombres para salvarse, Sam fue devorado por una pitón gigante. Jake logró escapar, pero ¿ha terminado realmente la amenaza de las serpientes?