La tensión entre la chica de coletas y el herido es eléctrica. Comienza como una escena de curación inocente con algodón y yodo, pero la mirada de él cambia todo. Cuando él la acorrala en el sofá, el aire se vuelve denso. Ver Con mi Gatling falsa, me gané un esposo en netshort es una delicia por estos giros. El beso interrumpido por el corgi fue el toque cómico perfecto que necesitaba tanta intensidad romántica.