Al otro lado del deseo
Cuando Gael volvió al país y entró a un bar por primera vez, vio a Mara vendiendo tragos y la deseó al instante. Por una deuda, ella cayó en la trampa de Héctor y fue obligada a ser su amante. Pero no solo el padre la acorraló, también el hijo. En manos de Gael no pudo escapar… y al cruzar esa línea, su destino quedó sellado.
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Cuando el abrigo de piel blanca oculta más que protege
La chaqueta de piel de ella en la calle otoñal no es moda, es armadura. Cada mirada nerviosa, cada gesto contenido… revela que en *Al otro lado del deseo*, el amor no se declara, se negocia. Y a veces, se rompe. 💔
La sirvienta que vio todo… y calló
Esa mujer en el vestíbulo, con su traje clásico y expresión congelada, es el verdadero testigo de *Al otro lado del deseo*. No habla, pero sus ojos cuentan la historia que nadie quiere escuchar. ¿Quién es realmente la dueña de la casa? 👁️
El reloj en su muñeca marca el tiempo que ya no tienen
Detalles como el reloj plateado mientras quema el papel, o el cinturón con logo discreto… en *Al otro lado del deseo*, el lujo no es ostentación, es prisión. Cada accesorio es una cadena invisible. ⏳🖤
¿Quién sostiene la mano primero? Esa pregunta define todo
El momento en que sus dedos se rozan en la calle —él dudando, ella temblando— es el corazón de *Al otro lado del deseo*. No hay diálogos, solo pulso. Y en ese instante, el destino ya decidió quién caerá primero. 🤝✨
El pacto que se quema con el frío del alma
En *Al otro lado del deseo*, la escena de la quema del «Acuerdo de patrocinio» no es solo simbólica: es un grito silencioso. La luz azul de la noche contrasta con el fuego rojo, como su relación: fría por fuera, ardiente por dentro. 🕯️🔥