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Al otro lado del deseo Episodio 13

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Al otro lado del deseo

Cuando Gael volvió al país y entró a un bar por primera vez, vio a Mara vendiendo tragos y la deseó al instante. Por una deuda, ella cayó en la trampa de Héctor y fue obligada a ser su amante. Pero no solo el padre la acorraló, también el hijo. En manos de Gael no pudo escapar… y al cruzar esa línea, su destino quedó sellado.
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Crítica de este episodio

Cuando el teléfono suena y el mundo se derrumba

La secuencia de llamadas cruzadas en *Al otro lado del deseo* es pura poesía visual: él, serio en el pasillo; ella, temblorosa junto a la cama; ambos conectados por un hilo invisible. El contraste entre sus ropas —terciopelo oscuro frente a algodón infantil— dice más que mil diálogos. 💔

El hospital no miente

La transición de la habitación íntima al hospital en *Al otro lado del deseo* es brutal pero necesaria. Él, ahora con chaqueta de cuero, lee una revista como si nada, pero sus ojos… ¡sus ojos lo saben todo! La mujer de beige observa, en silencio, mientras el anciano duerme con oxígeno. La verdad está en lo no dicho. 🏥

Los botones dorados y las lágrimas saladas

En *Al otro lado del deseo*, esos botones dorados del traje negro no son solo decoración: simbolizan el lujo frío frente a su pijama verde lleno de gatitos. Cuando ella llora y él la abraza sin decir nada… ¡ese silencio vale más que cualquier discurso romántico! ✨

¿Quién controla el ritmo?

*Al otro lado del deseo* juega con el tiempo como un mago: planos lentos en la habitación, cortes rápidos en el pasillo y luego calma en la sala del hospital. Él decide levantarse, caminar, mirarla… y ella, con su gorro y abrigo beige, resiste. No es drama, es psicología visual pura. 🎬

El suspiro antes del abrazo

En *Al otro lado del deseo*, ese momento en que ella corre hacia él con el pijama de gatitos y él la detiene con una mirada… ¡el corazón se para! 🫀 La tensión emocional es tan densa que hasta el suelo de madera parece contener la respiración. ¡Qué arte de los gestos!