Al otro lado del deseo
Cuando Gael volvió al país y entró a un bar por primera vez, vio a Mara vendiendo tragos y la deseó al instante. Por una deuda, ella cayó en la trampa de Héctor y fue obligada a ser su amante. Pero no solo el padre la acorraló, también el hijo. En manos de Gael no pudo escapar… y al cruzar esa línea, su destino quedó sellado.
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Cuando el abrigo blanco oculta más que revela
El hombre en chaqueta blanca observa con calma, pero sus ojos dicen todo: duda, control, quizás culpa. En Al otro lado del deseo, la ropa es lenguaje. Su postura rígida contrasta con la vulnerabilidad del lecho. ¿Es protector… o prisionero? 🤔🧥
La chica del suéter con dinosaurios y su mirada de quien sabe demasiado
Ella entra con una cartera y una expresión que cambia como el clima. En Al otro lado del deseo, su suéter con alpacas (¿o dinosaurios?) es ironía pura: ternura frente a trauma. Cada parpadeo suyo es una pregunta sin voz. ¡Qué actriz! 🦕💙
El tercer hombre: el que llega tarde pero cambia todo
Con su cárdigan gris y broche extraño, él entra como un viento frío. En Al otro lado del deseo, su presencia rompe el equilibrio. No grita, pero su silencio es una bomba. ¿Aliado? ¿Rival? El guion lo deja colgando… y eso duele. ⏳💥
El teléfono negro que nadie quiere ver
Un iPhone con funda de cuero, sostenido como una prueba. En Al otro lado del deseo, ese objeto pequeño carga toda la historia: ¿evidencia? ¿mensaje borrado? La cámara lo enfoca como si fuera un arma. ¡Detalles así son por qué seguimos viendo! 📱🔍
El cuello que habla más que las palabras
En Al otro lado del deseo, el collar cervical no es solo un accesorio médico: es el centro emocional de la escena. Cada gesto del paciente, cada mirada de los demás, gira alrededor de ese silencio forzado. ¡La tensión es tan densa que casi se puede tocar! 🩺✨