Ese colgante blanco que ella le entrega en el bosque… no es un regalo, es una sentencia. En *La verdadera y falsa presidenta*, cada objeto cuenta una historia no dicha. Él lo mira como si fuera el último recuerdo de alguien ya perdido. Ella, con el teléfono en mano, decide qué hacer con la verdad. 📱🌧️