Jessica, una heredera, mantuvo a Ryan durante tres años. Él siempre amó en secreto a Sasha, la mejor amiga de Jessica, y la ignoró por completo. Jessica recuperó su departamento, congeló su tarjeta y volvió al negocio familiar. Sasha acabó presa por robo, Ryan quedó arruinado y ella tomó el control del conglomerado mientras se acercaba a Felix.