Traicionada por su prometido y su hermana, Viviana es exiliada. Dada por muerta, activa un sistema que le da poder al seducir hombres. Sus objetivos, un mendigo, un fugitivo y un tacaño, resultan ser el príncipe perdido, un dios de la guerra y el hombre más rico del reino. Con su nuevo poder, regresa para reclamar el trono.