Entregó todo por amor. Su familia fue masacrada y ella envenenada. Al renacer, Sofía Pérez empuñó su lanza, rompió con el pasado y aplastó a sus enemigos. Sin piedad para el exmarido traidor, sin tregua para la rival. Con armadura roja y lanza en mano, conquistó el imperio y demostró que una mujer también podía reinar.