Alicia García, la hija verdadera, fue encerrada en un psiquiátrico por su familia para complacer a la falsa heredera. Tras tres años, desarrolló una enfermedad mental. Solo su gata la calmaba. Camila quemó sus libros y mató a su gata. Alicia perdió el control. Cuando su hermano se arrepintió, ya fue tarde. Alicia entró en la universidad y abandonó a su familia para siempre.