La tensión entre las dos mujeres en la oficina es palpable, pero el verdadero drama estalla con la escena del pasado. Ver a Luna Ríos correr tras ese coche y caer me rompió el corazón. La escena donde Iván Mena le da el caramelo es tan tierna que contrasta brutalmente con la tristeza actual de la protagonista en el taxi. En Volví a enamorarme de ti, cada lágrima se siente real. El final en el hospital, con las flores cayendo al suelo, deja un final abierto que me tiene temblando. ¡Necesito saber qué pasó con ese niño!