Isabella, la verdadera heredera Cabot, fue traicionada por su hermanastra, quien la incriminó y la envió a prisión. Enferma y al borde de la muerte, salió bajo libertad médica y sobrevivió a un intento de asesinato. Buscó respuestas en su propia familia, pero descubrió una verdad cruel: quienes debían salvarla fueron los primeros en arrebatarle su última esperanza.