El Cerbero no era el villano: era el espejo. Cada cabeza reflejaba una emoción —ira, dolor, deseo— y las mariposas rosas? Eran sus últimos recuerdos antes de caer. Mi Duquesa, ven a dominarnos… si puedes soportar el peso del alma. ⚔️
Él con alas rojas, él con serpiente verde… no luchaban por el poder, sino por quién merecía protegerla. La escena del balcón al atardecer reveló más que mil diálogos: el amor también tiene colmillos. Mi Duquesa, ven a dominarnos… o déjanos caer juntos. 🌅
Sus escudos brillantes no detuvieron el fuego, solo retrasaron lo inevitable. Lo hermoso fue ver cómo la magia rosa se volvió negra no por corrupción, sino por *elección*. Mi Duquesa, ven a dominarnos… aunque sea con las manos ensangrentadas. 💔
Las cadenas no estaban en el monstruo… estaban en ellos. El verdadero encierro fue el silencio entre los tres en el balcón. Cuando el rubio cerró los ojos para invocar la luz, supe: ya había perdido. Mi Duquesa, ven a dominarnos… si aún queda alguien que quiera ser salvado. 🕊️
Cuando su 'valor de oscurecimiento' alcanzó el 100 %, no fue el monstruo lo que me aterrorizó, sino sus ojos llenos de esperanza aún tras la sangre. Mi Duquesa, ven a dominarnos… pero ¿quién te dominará a ti? 🦋🔥