María García mantuvo a su hijo Pedro y su nuera Isabel hasta que ellos la humillaron. Canceló las tarjetas, despidió al personal y los dejó sin recursos. La pareja fingió disculpas para robarla y encerrarla en un asilo. María tuvo un segundo hijo por fertilización in vitro, le heredó todo, recuperó la mansión y arruinó a Pedro e Isabel.